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"IN.VISIBLES", UNA PUESTA QUE CENTRA SU MIRADA EN LA ACTUALIDAD: EL DOMINGO 2 DE JUNIO, EN "HIKARI"

No tan distintos

* Por Héctor Washington



“‘Los hombres del triciclo’ es una comedia de pobres, y una comedia de pobres es mucho más difícil de escribir que una comedia de ricos, porque los pobres suelen decir lo que dicen de una manera mucho más sencilla, tierna, poética, expresiva y dramática que los ricos”.

Una de las primeras reseñas que recibía la incipiente incursión de Fernando Arrabal en el teatro español corría por cuenta del diario falangista pamplonés “Arriba España” el 30 de enero de 1958.

Contaba apenas un cuarto de siglo -se había radicado en París desde hacía tres años- cuando logró instalar en el Pequeño Teatro Dido de Madrid una pieza teatral en dos actos que desde el tratamiento lúdico del lenguaje, se propone descorrer el velo de las desigualdades y las miserias desplegadas en una sociedad injusta a través de cuatro personajes marginales caídos del sistema que luchan a su manera por pertenecer a un esquema social que los ha echado fuera hace tiempo. Corrían los años siniestros del franquismo en España.

Por medio del teatro del absurdo, Arrabal compone una estampa fiel a los tiempos que corren que nos despiertan reminiscencias del ya entonces célebre “Esperando a Godot”, del irlandés Samuel Beckett, desde el tratamiento existencialista de sus personajes, la insignificancia de sus vidas y el tedio que las invade hasta la repetición de algunas escenas y un juego de supervivencia librado azarosamente a un destino incierto.

Climando, Apal, Mita y el Viejo de la Flauta transitan la tragicómica vereda de saberse parias a través del lenguaje que recorre la ironía, el humor, la inocencia y finalmente la muerte a la que echan mano para lograr sobrevivir en un mundo que los sabe invisibles y al destino punitivo al que se entregan resignados sin comprender demasiado sus acusaciones, entre gritos y galimatías masculladas por centinelas de la ley desde siempre incomprensibles.

A más de 70 años de su estreno, la obra de Arrabal se resignifica y ratifica su vigencia indiscutible en cada rincón del mundo, con adaptaciones recurrentes que responden a las necesidades de cada director que se aventura a llevarla a escena.

El director teatral formoseño Martín Iza no escapa a estas inquietudes y, al frente de un gran equipo de trabajadores culturales, decidió revisitar este clásico y llevarlo nuevamente a tablas, en un contexto muy acuciante para el país y para el mundo, donde la mecánica de fabricar pobres que sostengan un sistema parasitario y bestial crece a cada minuto sin detenerse.

Nace entonces “IN.VISIBLES”, de la mano de “Stampa Productora”, cuyo elenco -compuesto por Gerardo Torres, Cecilia Ortiz, Mauricio Bareiro y Gustavo Sanabria- hace gala de sus dotes actorales en esta comedia absurda donde confluyen “la marginalidad, los sueños, el destino, el amor y la muerte” al encarnar a Climando, Mita, Apal y al Viejo de las Golosinas, “quienes deben pagar el alquiler del triciclo con el que se ganan la vida paseando a los niños de la plaza. Dentro de la desesperación, un aparente golpe de fortuna se presenta para poder lograr su objetivo, pero no saben que esa decisión traerá consecuencias en sus vidas”, refieren.

Con Malén Del Basso, Florencia Sosa y Laura Borrini en la producción, “IN.VISIBLES” se repondrá el próximo domingo 2 de junio en el Centro Cultural “Hikari”, a partir de las 21 horas. Las entradas se encuentran a la venta a través del 3704-516953.

Sus hacedores dialogaron con Cronopio y brindaron sus impresiones acerca de lo que implica producir, actuar y dirigir la reversión de este clásico del teatro español en Formosa, las implicancias que rodearon a la adaptación de un texto siempre vigente y la ardua tarea de llevar a cabo espectáculos escénicos en Formosa, aun a pesar del contexto económico que vive el país, donde el consumo cultural se encuentra en retirada, condicionado por una realidad socioeconómica cada vez más acuciante.

Luego de la adaptación y puesta en escena del clásico argentino de Mauricio Kartun “Chau Misterix”, “Stampa Productora” apuesta nuevamente a la revisión del teatro esencial y su resemantización en los tiempos actuales, que pone de resalto los puntos en común que nos hacen más contemporáneos de lo que pareciera.

“IN.VISIBLES” es otra muestra cabal que pone el foco en la mirada crítica de una sociedad ahogada en tabúes, clasismo, aporofobia y desvergüenza, a través de personajes desarraigados que sufren la incomunicación en un mundo perverso que los aliena y los usa como material de descarte. En esta tragicomedia absurda en que vivimos, los límites entre realidad y ficción parecen difuminarse ante la construcción de estos vivos arquetipos que procuran el alquiler de un material de trabajo, que acarician la cabeza de los niños para robarles su comida, que se entregan a la evasión por medio de 18 horas consecutivas de sueño -porque no vale la pena despertar- o al suicidio como redención a una vida sin el más mínimo sentido.

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NADA NUEVO BAJO EL SOL

“IN.VISIBLES” retrata una realidad muy dura de un grupo social que nos resulta muy familiar. ¿Qué inquietud te llevó a trabajar su representación como adaptación de un clásico como “El triciclo”?

- “Desde el primer momento que nos pusimos a trabajar con ‘IN.VISIBLES’, la premisa fue construir una obra en base a los prejuicios que cada uno tenía sobre la pobreza y la marginalidad. Ahí estuvo el desafío más fuerte, que era sentarnos a hablar sin tapujos de los pareceres que teníamos y poder establecer un debate crítico que nos permitiera observarnos para recién contar la historia. Particularmente, me parece que es la única forma de abordar una temática tan difícil, teniendo en cuenta que la mirada parte de personas que gozamos de ciertos privilegios, porque bajo ningún punto de vista el objetivo era apropiarnos de las luchas sociales y ser un punto de referencia. Eso tendría como resultado hacer un teatro panfletario e hipócrita”.

¿Qué sensaciones te provoca pensar, como director, que una obra española estrenada hace 70 años guarde tanta vigencia en la Argentina de hoy?

- “Es bastante desolador observar que vivimos en un bucle eterno y que nos cuesta un montón el ejercicio de la memoria. Igualmente, creo que el negocio está puesto en la generación constante de desesperación en donde, ante la vorágine, no tenés tiempo de frenar, pensar, tener sentido crítico; hay que seguir porque la realidad te come. Una especie de neodarwinismo, donde sólo sobrevive el que es productivo y obediente. Hoy estamos parados en el mismo contexto de cuando Arrabal escribió ‘El triciclo’: un país en donde el capitalismo salvaje se encuentra en una veloz avanzada, en la profundización de la inequidad, los ricos cada vez más ricos y generación de más pobreza, el silencio cómplice y acomodaticio de los otros. Nada nuevo bajo el sol”.

¿Qué particularidades tiene “IN.VISIBLES” respecto de “El triciclo” de Fernando Arrabal en cuanto al trabajo de adaptación?

- “No se han hecho grandes modificaciones con respecto al texto original, más allá de la ‘argentinización’ de los personajes y remplazar referencias españolas. Con Arrabal sucede lo mismo que con Kartún y tantos otros -nombro a ellos porque son los autores que nutren a ‘Stampa’ hoy por hoy-: que las dramaturgias son tan puntuales y exquisitas, que, si intentás modificar una sola situación, tenés que hacerla con la obra completa porque pierde el sentido y la esencia con la cual fue creada”.

“IN.VISIBLES” ya tuvo algunas puestas en los espacios culturales formoseños. ¿Qué nos ofrece esta obra como público que la hace digna de ser respuesta nuevamente?

- “En primer lugar, celebrar que el teatro sigue en pie y más vivo que nunca, a pesar de aquellos que buscan pisotear a toda expresión cultural que los ponga en evidencia; en segundo lugar, poder conocer y reconocer la labor de actores, actrices y hacedores culturales formoseños que día a día contribuyen a enriquecer nuestra identidad; y, en tercer lugar, ofrecerles una historia que nos permita pensar y pensarnos. Lo lindo del teatro es que no tiene zapping, entonces el ejercicio crítico aparece y permanece, irremediablemente. Justamente, este último factor es el mayor miedo de los poderosos”.

Fernando Arrabal es uno de los dramaturgos vivos más importantes de la España contemporánea. ¿De qué manera influyó en tu formación como director de teatro?

- “Influyó de manera directa porque, justamente, ‘El triciclo’ fue la primera obra que dirigí de manera profesional allá por el 2012. Verdaderamente no conocía la obra de Arrabal hasta que un grupo de alumnas adolescentes del Estudio de Lito Cruz me acercaron el material con un entusiasmo enorme, que rápidamente me contagiaron. Fue un desafío enorme porque recién salía de formarme con Augusto Fernándes y no tenía en mis planes ponerme a dirigir, quería seguir explotando mi faceta actoral, y como el kamikaze que era (o soy), acepté. La experiencia fue sumamente enriquecedora, pero con el tiempo me fui dando cuenta que no abordé todas las posibilidades que me daba la dramaturgia de Arrabal. Por esa razón, y con otra consciencia, tomé la decisión de volver a este material en 2023, con un elenco y equipo de producción que admiro personal y profesionalmente”.

LOS IN.VISIBLES

- CLIMANDO: “En cuanto a mi personaje, Climando, es muy niño, enamoradizo, súper optimista, lleno de esperanza, así que lo laburé desde ese lado. En cuanto a mí, como actor, la verdad es que no le presto tanta atención a lo que es el mensaje de la obra, eso se lo dejo al director. Para mí, el teatro es como un juego y, donde me parece divertido actuar, me mando”. (GERARDO TORRES)

- APAL: “Lo que más me moviliza como actor de esta obra es tener que correrme de los estereotipos sobre las personas en condición de calle y sobre los prejuicios propios, porque la sociedad nos va inculcando qué pensar sobre ellas. El hecho de correrme para darle vida y darle una intención y poder darle su verdadero espíritu a un personaje que está en esas condiciones es lo que más me moviliza. Apal duerme mucho, y mi desafío era seguir vivo en escena siendo que yo estaba durmiendo todo el tiempo. Las escenas donde me despierto y me vuelvo a dormir son las más desafiantes. Es ahí en donde estuve haciendo hincapié para poder construir el personaje, y tratar de que sea algo orgánico y real. Todavía lo sigo haciendo”. (MAURICIO BAREIRO)

- MITA: “Es algo que disfruté mucho de poder comunicar. Si bien esta obra está planteada desde la comedia absurda, tiene un mensaje y una crítica social muy fuertes y atraviesa temas controversiales que generan incomodidad en la sociedad. El teatro es un espacio valioso para poner estos temas que incomodan sobre la mesa: la pobreza, la marginalidad, la violencia, que muchas veces en la sociedad evitamos. Me interpeló y me atrajo esta propuesta. Trabajamos mucho en la emoción primaria, en construir a partir de la emocionalidad el mundo interno de cada personaje, ir desde adentro hacia afuera en busca de sus emociones. Mita tiene una intensidad emocional importante, pasa de un extremo a otro, de una emoción a otra”. (CECILIA ORTIZ)

- EL VIEJO DE LAS GOLOSINAS: “Como actor en formación permanente, este personaje es un gran desafío, porque me permite indagar y jugar en las miserias de las personas que nos negamos a ver diariamente, ponerme en un escenario al que todos pertenecemos. En algún momento todos fuimos invisibles, y lo somos. La obra por esa razón nos interpela como ciudadanos. Tuve que darle una deformación física al personaje, que me lleva a jugar desde ese punto particular y oscuro, leer el texto y cargar del sentido exacto a cada palabra”. (GUSTAVO SANABRIA)

PRODUCIR TEATRO EN FORMOSA

“Apostar a la producción de obras teatrales acá en Formosa es totalmente revolucionario y una forma de manifestarnos también desde el hacer. ‘Hacer’ fue la palabra clave para nosotros este año, y más aun en el marco económico y sociocultural por el que estamos pasando. Además de revolucionario, también lo considero como una forma de resistencia ante los cambios constantes que estamos viviendo como sociedad; y como hacedores del arte, es apostar por un desafío constante. Pero como todo desafío, logramos el fin, cumplimos los objetivos propuestos que nos unieron como productora, logramos el objetivo de promover el arte local y profesionalizar al teatro en Formosa”. (MARÍA FLORENCIA SOSA)

“Implica mucha satisfacción al final, muchas ganas de querer laburar, de querer enfrentar las cosas. Porque es difícil, pero producir no es fácil ni acá ni en Buenos Aires ni en Chile ni en ningún lugar, siempre va a ser un desafío. Acá en Formosa suele ser un poquito más desafiante y suele decirse que el público formoseño es difícil. Bueno, pero vos, como productor, ¿qué le estás ofreciendo a tu público para que tenga ganas de comprarte una entrada e ir a tu función, de quedarse, de sacarse fotos con los actores? ¿Qué le estás vendiendo de lo que va a ver? ¿Cómo se lo vendiste? Desde que se sienta en esa butaca, ¿qué está sintiendo? ¿Con qué se va? ¿Se va con satisfacción o no? Yo creo que esos son los desafíos de producir. Obviamente, si nos situamos en el contexto que estamos pasando actualmente a nivel nacional, es un desafío todavía mayor, porque la cultura nunca fue tomada como un trabajo. Que se hayan cerrado tantas puertas y que nos estén denigrando de tal manera, te dan ganas de ponerte la armadura y salir a pelear, a decir: ‘No. Esto es un laburo digno como el de un abogado, de un psicólogo, de un diseñador o lo que sea. Y te lo voy a demostrar’. Siempre uno tiene esas personas ‘salvavidas’, que están dispuestas a darte una mano, a darte un contacto o que simplemente comparten el flyer de tu función porque fueron, la vieron y les gustó. Y entonces te recomiendan. Es como un constante ‘tire y afloje’, porque te baja un poco los ánimos todo lo que pasa actualmente. Pero aparte, da ganas de pelearla, salir y decir: ‘¡Viste que sí vale la pena presenciar, ver, pagar!’. Hasta que la sociedad no despierte, esto es algo por lo que vamos a seguir peleando. Siempre hay que recordar que nosotros tenemos historia. Y la historia sobrevive gracias a la cultura”. (MALÉN DEL BASSO)