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Apuesta a la familia y mejorará la sociedad -Desarrollo Humano-

Una columna de Tona Galvaliz



“La sociedad disfuncional refleja fallas en la función, misión y visión de las familias”

En esta nota presentaré un arquetipo de clasificación de familia según el modo de vincularse dentro de la familia.

Hay que recordar que la familia es considerada como la base de la sociedad y construcción de la humanidad. Es el primer espacio donde aprendemos a desenvolvernos como individuos que integran una sociedad y es mediante la interacción con nuestros padres, hermanos, familiares e integrantes de la familia en que formamos nuestro carácter y valores.

De modo que la familia está orgánicamente unida a la sociedad; en este sentido, la transforma provocando cambios sustanciales polaridad positiva o negativa; entonces, lo que ocurre dentro de la familia se manifiesta en la clase de sociedad que tenemos, instituciones, escuelas, iglesia, negocios, gobiernos.

Fundamentalmente, toda familia se funda en el amor; ésta es la fuerza que mueve a todos sus miembros a construir día tras día una comunidad siempre renovada, en la cual se apuesta a que todos tengan igual dignidad e importancia.

“El amor hace que la unidad familiar se base en la entrega de cada uno en favor de los demás”.

De acuerdo al tipo de vínculos dentro de la familia, la persona puede configurar una sana construcción del sujeto o subjetividad, o también pueden generar desubjetivación, o lo que es lo mismo generar “patología”.

Los límites dentro de algunas familias son establecidos de manera precisa y eficaz, y en otras familias no.

Los tipos de familia conforme al vínculo generan lazos emocionales que, de acuerdo a la proximidad entre sus miembros, se da la unión o separación de los mismos.

Estos límites se clasifican en tres tipos: claros, difusos, rígidos.

Limites difusos generan familia aglutinada.

Límites rígidos generan familia desligada.

Límites claros generan familia funcional.

Si los límites establecidos entre los subsistemas (cada persona) son claros, respetados y cumplen la función que les corresponde, se conseguirá una Familia Funcional, donde los miembros tendrán una autonomía para decidir o elegir y mantener buenas relaciones interpersonales al momento de enfrentarse a la sociedad.

Cuando los límites entre los miembros de la familia son difusos se presenta el aglutinamiento y existe un exagerado sentido de pertenencia y abandono de la autonomía personal.

Tenemos a las familias desligadas donde los límites establecidos son rígidos.

Los hijos no saben quién ejerce la autoridad sobre ellos y cada uno adquiere su propia autonomía, pero no solamente dentro del hogar, sino fuera de él y todos se mantienen separados sin importarles lo que pueda pasarle al otro.

La familia aglutinada: exagerado sentido de pertenencia, sus miembros pierden su autonomía, tensión para establecer sus límites con el mundo, límites difusos; dificultad para dejar entrar sucesos externos, no puede adaptarse y cuando lo hacen, es de forma inadecuada, ante acontecimientos nuevos como cambios de colegio, cambios de residencia, amigos, entre otros; son incapaces de establecer relaciones significativas con las personas fuera del entorno familiar, ya que forman una célula familiar donde no permiten interferencias externas.

Los mecanismos de autorregulación son poco flexibles, dificultan su adaptación al cambio, frente a la pérdida de su autonomía, la conducta de un miembro de la familia afecta de inmediato a los otros y el estrés individual repercute intensamente a través de los límites.

La familia desligada: los miembros son inestables, cambian de forma excesiva y rápida sobre sus formas de funcionamiento, tienen su propio espacio de autonomía e independencia, pero en un grado elevado, impidiéndoles ser conscientes de crisis evidentes entre sus miembros y como consecuencia el desarrollo evolutivo y las diferentes individualidades.

Presentan tendencia fácil hacia la disolución del grupo familiar, límites internos muy rígidos de forma que prácticamente cada individuo constituye un subsistema (su mundo), comparten muy pocas cosas y, por lo tanto, tienen muy poco en común.

La familia funcional: poseen sentimiento de unión, compromiso, responsabilidad de los miembros como una unidad de relación, de cuidado y de apoyo mutuo, respetan las diferencias individuales, autonomía y necesidades independientes, fomentando la seguridad, el desarrollo y bienestar de los miembros de cada generación.

La estabilidad organizativa se da por la claridad, consistencia y patrones de interacción predecibles, flexibilidad y libertad para satisfacer las necesidades de cambio internas y externas; para afrontar eficazmente el estrés y los problemas que surjan, poseen comunicación generosa y abierta generando interacción satisfactoria y empática.

Construyen un sistema de creencias compartido que permita la confianza mutua; generan recursos que garanticen la seguridad económica y el apoyo psicosocial necesario.

¡Defender a la buena salud de familia es defender la vida, es defender el progreso, es defender el futuro, es defender la justicia y el bien común!

Te mando un beso inmenso TG.

IG Tona Galvaliz. FB/LinkedIn. María Antonia Galvaliz. Counselor-Logoterapia-Biodecodificación- Coaching Ontológico y Sistémico- Speaker – PNL - Coaching WingWave- Escritora Columnista - Desarrollo Humano personal y organizacional.



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