pixel facebook
Martes 18 de Mayo de 2021

18 ° C Clima

Logo Editorial


“LA NIÑA Y EL BARCO” (LA POÉTICA DE GIGLIOLA ZECCHIN), DE JUAN PÁEZ

Navegando en el lenguaje



Por Héctor Washington

El escritor, docente e investigador Juan Páez acaba de editar “La niña y el barco”, un recorrido por la poética de la escritora y periodista ítalo argentina Gigliola Zecchin, más conocida como “Canela”.

En este trabajo, el autor nos invita a dar un paseo por el mundo creativo de Gigliola, deteniéndonos en el análisis de categorías diversas, como el tiempo, la imagen, la infancia, la memoria, los retratos, los cuerpos, el desarraigo… desde donde va entramando cada uno de sus textos.

El libro fue publicado por Alción Editora, bajo la atenta mirada de Juan Maldonado y cuenta con un prólogo de Marisa Martínez Pérsico (Universitá di Roma Tor Vergata), investigadora correspondiente del Conicet en Italia, además de las lecturas y aportes de Elena Bossi, María Eduarda Mirande, Raúl Dorra y Fernanda Bravo Herrera, “personas que hicieron de la escritura una nueva expe-riencia que, sin dudas, volvería a repetir”, asegura el escritor.

Trazando un hilo conductor entre los tres libros de poesía que Zecchin editó hasta la fecha, “Paese” (2001), “Arte povera” (2006) e “In movimento” (2008), Páez va reconstruyendo un yo lírico que parece mecerse en las aguas del lenguaje, que asoma desde un minimalismo sutil, donde se dice cada vez menos para significar todo un universo discursivo. A este respecto, asegura el autor: “La poética de Zecchin retrata experiencias internas, vivencias fuertes. Las palabras, que adquieren un peso particular, definen a la vez un cuerpo frágil, en constante tensión entre lo dicho y lo sugerido”.

Y además reflexiona: “Un barco se hamaca en los brazos azules del mar. Un barco y la inmensidad del océano en los ojos de una niña que experimenta por primera vez la partida y el desarraigo. ¿Qué encontramos al indagar en los ojos de un inmigrante? Una lengua y una tierra que se alejan, escondidas detrás del agua, detrás de la línea -cada vez más difusa- del horizonte”. Estas líneas, que nos introducen al análisis de Juan Páez, son una invitación a la aventura, a abandonar tierra firme y adentrarnos como lectores a una poética en mar abierto, en busca de ese universo que Gigliola Zecchin alguna vez dejó y recuperó en la memoria uniendo fragmentos de palabras.

--------------------------------------------------

¿Qué te llevó a escribir sobre la poética de Gigliola Zecchin?
- “Comencé con esta investigación en un seminario que Elena Bossi dictaba en el marco de la Licenciatura en Letras en la Universidad Nacional de Jujuy. Allí tuve la oportunidad de acercarme a la poesía de Gigliola Zecchin. Debo confesar que, desde un principio, me sentí atrapado por sus poemas y la historia que, sin saberlo, iba a hilvanar durante un buen tiempo. El interés y la curiosidad actuaron como verdaderos disparadores. Adentrarme en esta poética me permitió viajar y conocer otro tiempo, otra tierra y otra lengua: el italiano”.

En “La hija del inventor”, le preguntás a Gigliola acerca de su infancia, la guerra y las imágenes que conserva de ese período. Y ella responde terminante: ‘Las que están en mi poesía’. ¿Viene a ser “La niña y el barco” una confirmación de esa respuesta?
- “Esa entrevista se publicó, por primera vez, en una revista de Italia. Por aquel entonces me encontraba en la tarea de indagación, de modo que su respuesta me ayudó mucho porque venía a confirmar algo que intuía. Son imágenes potentes que logran reconstruir toda una época, esto es, el período de inmigración a la Argentina. Ahora bien, en relación a la infancia, recupero las palabras de María Negroni al decir que ‘el poema es la prolongación de la infancia por otros medios’. En este sentido, lo que acontece en la vida, asoma en el poema. Efectivamente, cuando finalicé el libro, esas imágenes estaban allí, resonando en los tres poemarios”.

¿Por qué creés que la obra poética de Gigliola no gozó de la misma trascendencia que sus otras incursiones, como la literatura infantil o el periodismo?
- “Tiene que ver con su labor como periodista cultural y conductora de programas de televisión. Cuando ingresó a los medios de comunicación, Gigliola adoptó el seudónimo de ‘Canela’ y, desde entonces, está ligado a su tarea como escritora de literatura infantil, a su trabajo como editora en Sudamericana y al periodismo. Sin embargo, los tres poemarios que analizo llevan su verdadero nombre: Gigliola Zecchin. ‘La niña y el barco’ busca contribuir a los estudios críticos de su obra. Para que sus lectores puedan conocer su historia: la partida de Vicenza durante la Posguerra, su llegada a nuestro país, su relación con los idiomas. Es un libro que permite recorrer ese camino hecho con detalles y palabras”.

Hay en “La niña y el barco” un abordaje crítico de la poesía de Zecchin con un fuerte sustento teórico de diferentes autores. Pero también invita a explorar sus obras sin pretensiones académicas. ¿Cómo lograste este efecto en el lector? ¿Te lo habías propuesto de esa manera?
- “Me gusta la idea que planteás, porque el libro es eso: una invitación. Pensé mucho en el lector, por eso me propuse construir una voz que lo guíe y acompañe durante la lectura. Si bien el libro gira en torno a la poética de Zecchin, también brinda algunas herramientas para el estudio de la poesía en general. En una entrevista que le hice a Raúl Dorra, él se pregunta: ‘¿Existe una diferencia profunda, obligatoria, entre la literatura científica o académica y la literatura llamada de creación, digamos artística? Yo siempre he sentido que no y he apostado a mostrar que no’. Desde esta perspectiva, la voz que emerge del libro es una manifestación de mi apuesta a eso que propone Raúl. Procuré que el lector se sienta cómodo, que pueda viajar por el libro como yo lo hice a través de los poemas de Zecchin. En otras palabras, quería transmitir algo de esa frescura”.

“Paese”, “Arte povera” e “In movimento” parecen estar hilvanados por categorías comunes, como la memoria y la infancia de la propia Gigliola. ¿Qué tanto logra deslindarse el poeta de su yo lírico al abordar un género tan intimista?
- “Estos poemas permean un carácter de época y aluden a la realidad de muchas personas que han atravesado situaciones similares: de allí la posibilidad de saber como propios esos versos ajenos, de allí su universalidad”.

Pasaste de editar poesía a la entrevista, luego a la fotografía y ahora al ensayo. ¿Podría decirse que sos un explorador incesante de los géneros? ¿Qué te deja cada uno?
- “No soy yo, es la vida. La vida hace conmigo lo que quiere. Me gusta explorar las dife-rentes aristas de la escritura y siempre busco nuevos desafíos porque suelo aburrirme con facilidad. Además, parafraseando a Madonna, es muy difícil derribar un objetivo cuando está en constante movimiento. En cuanto a los géneros, no creo en las clasificaciones; de hecho, en ‘La niña y el barco’ (re)construyo un relato a partir de tres poemarios. Con ‘La hija del inventor’ aprendí de las charlas que mantuve con los y las protagonistas de la escena literaria nacional. Esos diálogos hoy se leen muchísimo en los talleres de escritura creativa y en las clases de Literatura Argentina. En cuanto al volumen de fotografía ‘Marica, esta es mi Colombia’, el aprendizaje fue increíble porque el libro está pensado como un artefacto. Cuando el Museo del Oro, dependiente del Banco de la República (Bogotá, Colombia), me dio los permisos para incluir algunas fotos de sus piezas en exposición, la felicidad fue enorme pues implicó una ardua tarea burocrática a la que no me había enfrentado antes. Y la poesía está allí, atravesando y poniendo en diálogo mis libros. La poesía como ese círculo al que se refiere Octavio Paz y que no se limita al poema. Ahora que lo pienso, ella me impulsa a los nuevos desafíos. Como una madre, me brinda confianza. Es inevitable, me siento el niño mimado de la poesía”.



Te puede interesar


No se encuentran Noticias Cargadas
Comentarios
Los comentarios publicados al final de cada nota son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden generar sanciones legales. La empresa se reserva el derecho de moderar los comentarios y eliminar aquellos que sean injuriosos o violatorios de cualquier legislación vigente.
Todos los Derechos Reservados © 2021 Editorial La Mañana

La Mañana
RSS
Sitemap

Redes Sociales
Facebook
Instagram
Twitter

Miembro de
Logo Adepa
Adherente a Programas
ONU mujeres

Logo Footer