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El fiscal pidió 16 años de cárcel para el hombre que confesó haber matado a puñaladas a Erika Rojas

Es el caso de la mujer trans asesinada el 2 de Abril de hace dos años, en predios del Parque Industrial. El viernes se realizaron los alegatos en el juicio oral y público que se lleva adelante en los Tribunales de nuestra ciudad.


JUICIO ORAL

El fiscal de la Cámara Primera en lo Criminal, Pedro Gustavo Schaefer pidió 16 años de cárcel para el autor confeso del crimen de Erika Rojas, perpetrado en la madrugada del 2 de Abril de hace dos años en predios del Parque Industrial de nuestra ciudad.

Por su parte, la Defensa del enjuiciado no puso objeciones en cuanto a la forma en que ocurrieron los hechos y la calificación penal de homicidio simple por la que acusó el fiscal, pero discrepó con relación a la pena solicitada, la que consideró "excesiva e injusta".

Ayer a la mañana en el sexto piso del edificio de Tribunales se llevó a cabo la fase de alegatos en el juicio oral y público que tiene a su cargo la Cámara Primera en lo Criminal de Formosa por el brutal homicidio de Erika Rojas consumado por José Luis Giménez, apodado "El Porteño", quien confesó haber sido el autor material y responsable de este crimen que tanto repercusión tuvo en nuestra provincia.

El caso

Quedó debidamente probado a lo largo de la investigación y el juicio en curso que la madrugada del 2 de Abril de 2016 la víctima salió del boliche bailable "Bambú" acompañando al acusado Giménez, quien la llevó en su moto hasta una pequeña habitación ubicada en la manzana 6 parcela 11 del barrio Parque Industrial, donde valiéndose de un elemento punzocortante asestó a la víctima una puñalada en el pecho que, inexorablemente, le provocó la muerte debido a la gravedad de la herida causada.

Con posterioridad Erika Rojas fue intensamente buscada por sus familiares y amigas, iniciándose una causa por averiguación de paradero.
Recién 19 días después del crimen, es decir el 21 de Abril, pudieron encontrar el cadáver de la víctima, que en avanzado estado de descomposición, estaba oculto entre yuyales cerca de un tinglado ubicado en los fondos del Parque Industrial.

Una eficaz investigación policial y judicial permitió identificar al principal sospechoso del crimen, el último hombre con el que había sido vista Erika la madrugada del 2 de Abril, quien fue detenido pocos días después del hallazgo del cuerpo.

El hombre, de 55 años de edad, confesó a la Justicia el homicidio, pese a que nunca fue encontrado el elemento que utilizó para terminar con la vida de Erika.

Pruebas

Ayer, al formular su acusación, el fiscal Schaefer asignó singular importancia a la confesión realizada por Giménez, pero advirtió que no se trató de un relato aislado, sino que está acompañado y concatenado con todas las demás pruebas obtenidas a lo largo del proceso, las que otorgan verosimilitud a sus dichos permitiendo reconstruir los hechos casi en forma integral.

En su prolija exposición, el fiscal fue enumerando los diferentes elementos probatorios obrantes en la causa que sindican a Gimenéz como único autor del hecho, haciendo foco en el aporte que hicieron los testigos al momento de declarar echando luz a las circunstancias que rodearon a la muerte de Erika Rojas, conformando un esclarecedor cuadro probatorio que no deja margen de dudas respecto a la autoría material del enjuiciado.

"La víctima fue vista por última vez con el acusado Giménez y éste la llevó a un lugar al que tenía acceso porque tiempo atrás había vivido en ese lugar y conocía perfectamente la zona y el terreno", sostuvo el fiscal Schaefer, quien además hizo hincapié en el comportamiento que con posterioridad al homicidio tuvo el enjuiciado, entre los que mencionó el cambio de chips de su teléfono celular y las conversaciones con un amigo a quien le comentó que estaba siendo buscado por la Policía.

En su Acusación, el funcionario judicial fue categórico al afirmar que la acción de Giménez se encuadra en la figura de homicidio simple (artículo 79 del Código Penal), solicitando al Tribunal que al momento de dictar sentencia aplique al acusado la pena de 16 años de prisión (la escala penal del homicidio va de 8 a 25 años).

No hay agravantes

En otro pasaje de su exposición, el doctor Schaefer explicó que a su criterio no pudo probarse a lo largo del juicio que Giménez mató a Erika Rojas por odio y en un contexto de violencia de género, razón por la cual se excusó de incluir en su acusación estos dos agravantes previstos en los incisos 4º y 11º del artículo que tipifica el delito de homicidio.

"No existe ningún elemento que indique que el acusado tenía odio contra personas que se representan mujeres porque él las ve como mujeres y no tiene ningún tipo de prejuicios en cuanto a la diversidad sexual", enfatizó, indicando que la acusación inicial sobre el crimen por odio es una manifestación "puramente dogmática sin sustento probatorio alguno", remarcó.

Con relación a la probabilidad de que el homicidio se haya consumado en un contexto de violencia de género, Schaefer explicó este caso no puede ser encuadrado de esta manera porque no hay ningún antecedente previo que vincule al acusado con la víctima, como tampoco quedó probado que existió una situación de poder, supremacía o subordinación; los presupuestos que exige la ley para poder calificar a un hecho dentro de estos parámetros.
"No se probó ni surge el estado de vulnerabilidad del uno con el otro", insistió el fiscal, señalando que no hay elementos objetivos que prueben estos dos agravantes, razón por la cual existe un límite, un tope legal para formular la acusación.

Señaló el funcionario que fue casual el encuentro de la víctima con el victimario dentro del boliche bailable "Bambú" la fatídica madrugada del 2 de Abril, no existiendo antecedentes de encuentros anteriores ni de una relación sentimental previa entre ambos.

Para fundamentar la pena de 16 años de prisión requerida al Tribunal, el fiscal reveló que Giménez cuenta con antecedentes de una condena anterior por el delito de tenencia de estupefacientes y hurto con escalamiento, lo que lo convierte en reincidente por primera vez.

Para la Defensa, la pena
solicitada es excesiva

A su turno, la doctora Claudia Angelonni, Defensora del acusado Giménez expresó su total conformidad con el encuadre legal realizado por el fiscal y la forma en que ocurrieron los hechos, pero discrepó con la pena solicitada tras considerarla "excesiva e injusta".

Al hablar ante el Tribunal, la Defensora Oficial dijo que el monto punitivo solicitado por el fiscal no respeta los principios de razonabilidad y proporcionalidad que demanda la misma legislación, apartándose en demasía del mínimo legal de 8 años que establece el artículo 79 del Código Penal.

La defensora habló de las pautas mensurativas que deben tenerse en cuenta a la hora de solicitar una pena y señaló que en este caso puntual el fiscal solicitó el doble del mínimo de 8 años previsto por el Código Penal, algo que a su criterio es a todas luces "desproporcionado".

En cuanto a lo que consideró atenuantes que el Tribunal debe tener en cuenta al momento de dictar sentencia, la doctora Angeloni se refirió a las cualidades personales de su defendido, las condiciones de vida y sus relaciones con travestis que rayaban la promiscuidad, llegando a tener un trato acostumbrado con ellos.

Consideró asimismo que la condena anterior de su cliente no debe constituirse en un agravante, en tanto una eventual condena de 16 años de cárcel actúa en este caso como un severo y excesivo castigo, cuando la misma ley se refiere a la pena como un elemento que debe servir para resocializar al condenado y no como instrumento de castigo.

La Defensora consideró justo y apropiado que Giménez sea condenado a 9 años de prisión por el delito de homicidio simple.

La sentencia el 
próximo 20 de este mes

Finalizado los alegatos, el Tribunal otorgó al enjuiciado la oportunidad que dirija las últimas palabras antes del dictado de la sentencia. Giménez se puso de pie pero prefirió mantener el silencio.

Una vez concluido este paso procesal, el presidente del Tribunal, Ramón Alberto Sala anunció a las partes y al público presente que la sentencia será leída el próximo 20 de este mes a las 11.30 en la sala de juicios de la Cámara Primera en lo Criminal, situada en el cuarto piso del edificio de Tribunales.

Los jueces que tendrán a su cargo la elaboración del fallo son los doctores Sala, Viviana Taboada y Lilian Fernández.






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