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La industria editorial, "en peligro"

La doctora en Letras María Rosa Lojo pidió que el Estado intervenga a través de políticas que sostengan la actividad de las empresas del sector y promuevan la lectura


En una carta firmada por varios referentes de la cultura, y que se difundió a través de los medios de comunicación nacionales, se denuncia que la industria editorial de la Argentina "está en peligro". Los firmantes son un grupo de escritores, ilustradores, editores, docentes, narradores, libreros y bibliotecarios, entre los que se encuentran Mempo Giardinelli, Claudia Piñeiro, Luisa Valenzuela, Elsa Osorio y Guillermo Martínez.
Una de las firmantes del texto, la escritora, doctora en Letras e investigadora del CONICET María Rosa Lojo, explicó a Cronopio que la iniciativa surgió a partir de un comunicado emitido por el Director Institucional y Cultural de la Fundación El Libro, Oche Califa. La entidad es conocida por organizar todos los años la Feria del Libro "Del Autor al Lector". También, existen informes de la Cámara Argentina del Libro (CAL) que hablan de una "situación crítica" del sector.
"Por estos motivos, diferentes personalidades vinculadas con el ámbito literario o editorial se convocaron e invitaron a otras personas a que dieran su opinión o manifestaran su adhesión a ese llamado de atención acerca de la situación actual de la industria editorial", detalló la autora.
"La situación del sector editorial es una más que se da en un contexto desafortunado que vivimos hoy en la Argentina. Hay varios hechos que coadyuvan a que se genere este escenario. Al haber una devaluación tan grande, suben el costo de producción de las publicaciones y los precios finales de los libros. Además, al reducirse la compra de libros por parte de los organismos oficiales para el Sistema Educativo, se origina también un gran perjuicio a la industria y a todas las personas que trabajan en el medio", señaló la profesional.
"En este marco, la Feria del Libro de Tucumán, que se iba a efectuar este año y a la cual iba a asistir junto con otros escritores, se tuvo que suspender. En esos días, los precios subían de modo constante. No podemos predecir lo que pasará el año próximo, pero si la Argentina no entra en un círculo virtuoso, con un mayor poder adquisitivo de la población y estabilización de la economía, todo será más difícil", evaluó.
A continuación, Lojo expuso que otro problema del sector editorial es el del circuito de librerías, porque muchos de esos negocios cierran sus puertas. "La falta de librerías dificulta la distribución de los libros que ya fueron publicados. Esto nos pasa a muchos autores, incluyendo aquellos que publicamos en grandes grupos editoriales y contamos con varios títulos en un catálogo. A esos sellos les resulta más económico guardar los ejemplares, porque no tienen dónde venderlos. Hay una importante masa de libros que se encuentra en esta situación", reveló.

Medidas

En otro orden, la especialista consideró que una de las medidas que puede ayudar a revertir la crisis en el sector editorial es una sostenida compra de libros por parte de Estado. "Esa iniciativa es algo que siempre ayuda, y que beneficia tanto a las escuelas como a las bibliotecas populares. La Comisión Nacional de Bibliotecas Populares siempre fue una gran compradora de ejemplares, y tiene muy buena recepción en todo el país", opinó.
Por otra parte, Lojo dijo que es importante que se organice la visita de escritores a las bibliotecas públicas. "El costo económico de esta medida no es significativo, y ayuda a la visibilización de los autores y de sus obras. Asimismo, estimularía a las personas a leer", apuntó.
Asimismo, agregó que una eventual reducción de impuestos a la industria editorial y una aplicación de mayores cargas impositivas sobre sectores con grandes ganancias sería otra decisión positiva para la industria editorial.
"Todo lo que sea desgravación de bienes editoriales facilitaría que se produzcan, y que sean comprados. No obstante, el libro destinado al circuito de la Educación tiene otra problemática, que es la irreversibilidad: los libros se utilizan para formar personas en los procesos educativos. Esos seres humanos pasan por el Sistema Educativo en un determinado momento de sus vidas, que no se va a repetir, excepto en el caso que la persona repita de grado. Quizás sea el único momento en el cual el alumno o alumna podrá leer determinadas obras y recibir la estimulación. No sucede lo mismo con otros productos", remarcó María Rosa Lojo.

"Sólo queda saltar"

María Rosa Lojo comentó que acaba de lanzar una nueva novela, "Sólo queda saltar". Se trata de un relato de inmigrantes, con dos hermanas que se sostienen en el dolor, el miedo, las pesadillas y la añoranza de lo que dejaron detrás.
"Cuenta la historia de dos hermanas, una de 10 y otra de 18 años, que llegan a la Argentina en 1948, una vez finalizada la Guerra Civil Española. Es un libro que se relaciona con otras obras mías y también con mi historia familiar. Elegí ese año porque fue cuando mis padres llegaron de España. Fue un momento histórico clave para mi familia y para la circulación de personas en la Argentina, porque nuestra nación se mostraba como un país promisorio", añadió.
"Se relata una historia de víctimas, pero también de víctimas resilentes, que se pueden reponer luego de experiencias muy duras que les tocaron vivir. También, es la historia de los inmigrantes que colaboraron con la construcción del país. Es un libro para jóvenes. Existe la falsa idea de que resulta más sencillo elaborar una obra de este tipo que una escrita para los adultos, pero no es así. Todas las obras literarias tienen su proceso", expresó.
Para finalizar, Lojo propuso que en la Argentina se recuperen la posibilidad y la cultura del trabajo. "En 1948, la gente podía trabajar, y sabía o pedía cómo hacerlo. Los inmigrantes pudieron sobreponerse a pérdidas personales y materiales, y trabajaron en distintas condiciones. Así, lograron reconstruir sus vidas y crearse un mundo en un lugar que no era el suyo. Los países se construyen también con la creatividad de las personas. El Estado debe poner su parte y los individuos la suya. Es un 'ida y vuelta'", subrayó.

María Lojo recibió el Gran
Premio de Honor de la SADE
 

Durante un acto realizado el martes último en la Sede Central de la Sociedad Argentina de Escritores, la "Casa Leopoldo Lugones" (Uruguay 1.371 de la Ciudad de Buenos Aires),
la escritora, doctora en Letras e investigadora María Rosa Lojo recibió el Gran Premio de Honor 2018 de la SADE, un galardón que no se concursa y que tiene como finalidad reconocer el trabajo de toda la vida de un escritor o escritora.
El Gran Premio de Honor de la SADE, entidad que acaba de cumplir 90 años de existencia, fue otorgado anteriormente a otras grandes personalidades de la literatura argentina, como Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sábato, Silvina Ocampo, María Elena Walsh, Abelardo Castillo y Ricardo Piglia.
"Fue una gran emoción e inesperada, porque es un premio que uno recibe sin haberse presentado como candidato, y tiene varias características interesantes. Es un galardón muy antiguo, que se otorga desde 1944. El listado de personas que ganaron este reconocimiento hace emocionar a cualquiera. En mi caso, me hace pensar si no se equivocaron conmigo", aseguró Lojo a Cronopio.
"A su vez, es un premio absolutamente federal. La SADE tiene 70 filiales en todo el país, con más de 6.000 asociados que votan por mayoría cinco candidatos al premio. Luego, la Comisión Directiva de la SADE elige a uno de los postulantes. Por ello, este galardón tiene un sabor muy especial, y también porque es entregado por colegas, personas realmente comprometidas con la literatura", agregó.
"En mi caso, siempre me dediqué a las Letras. Los dos ejes de mi vida de trabajo intelectual y creativo fueron leer y escribir. Durante la Escuela Secundaria, tuve profesores que vieron que tenía alguna capacidad para esto, me estimularon a seguir adelante y me abrieron un mundo. La literatura era mi modo de estar en el mundo, interrogar a la realidad y buscar un sentido, que vamos 'haciendo y deshaciendo' y que para algunos de nosotros, pasa por la creatividad simbólica artística. Me jubilé de la carrera de investigador, sigo como docente de Doctorado y mi deseo actual es dedicar más tiempo a la literatura de creación", especificó la profesora.
Para finalizar, María Rosa Lojo consideró que es una "muy buena noticia" que la SADE cuente con una Filial en Formosa, y opinó: "Los escritores, y los artistas en general, tendemos al individualismo, pero las instituciones y las sociedades son muy útiles, porque son representativas, inciden en la vida cultural y pelean por los derechos de los autores. Como todos los seres humanos, nos necesitamos los unos a los otros. Espero que todos los escritores de Formosa se sientan representados y contenidos".

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