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La Yola Yoli, permanece y trasciende

08/01/2018 A siete años de su partida, su nieto Gastón Natan Acuña y su hija, Yolanda Lilian Espinoza, la recuerdan. Los signos de su legado y su sello.

La música es un don que puede ser heredado. Un fiel ejemplo de ello es Gastón Natan Acuña, nieto de la Yola Yoli, una de las primeras figuras de la cultura de Formosa, reconocida nacional e internacionalmente con un caudal y brillo de voz única. El domingo pasado hizo siete años de que la gran Yolanda Rarart de Espinoza falleció: se fue pero dejando su sello en la historia y a su nieto como legado, la muestra viva de que las cualidades y las pasiones pueden trascender la genética.

Yolanda Rafart, conocida artísticamente como “Yola Yoli”, fue una cantante autora y compositora de Formosa. Nació en capital en el 37 y creció en un ambiente musical. Se inició en la música de adolescente, de los actos patrios pasó a cantar en bares y en salones bailables, participó en concursos de talento y festivales hasta que llegó al Cosquín Folklore en 1966, donde obtuvo el segundo premio como “solista vocal”; siguió creciendo y atravesó las fronteras del país. En diálogo con Cronopio, su hija y su nieto la presentan así:

¿Quién fue Yola Yoli?

Lilian (hija): “Mi madre fue todo, mi consejera, quien me guió en el camino, tanto en mi carrera profesional como en la parte personal. Pienso que a través de mi madre llegaron los genes para que Gastón continúe con el legado de su abuela”.

Gastón (nieto): “En lo personal, mi abuela fue una persona que influyó mucho en mí. Que, como toda abuela, dio todo por su nieto y estuvo presente para mí hasta el último momento de su vida. A su vez, en lo profesional, fue una de las grandes figuras y ejemplo a seguir y que hoy considero, lo tendré para el resto de mi vida como cantante, no copiando lo que fue como artista sino tomando todo lo que hizo y logró durante su vida. Tenía una voz que pudo llegar a mí”.

Gastón tiene el vibrato y el brillo de voz muy similar al de su abuela; cuando era pequeño, la semejanza era mucho más notable hasta que el cambio de voz fue inevitable. Canta folklore con la misma línea cultural que su primera maestra, es vocalista de un grupo compuesto por seis músicos en teclado, guitarra, acordeón, violín y batería, y paralelamente, estudia contabilidad. En el 2015 lanzo su primer material discográfico, “Vivir mi sueño”, que contiene solo temas folklóricos, “el perfil que se acordó con la productora”, según comentó para reconocer que es “un artista al que le gusta explorar rumbos nuevos”.

¿Cómo fue crecer con la Yola Yoli?

Por su parte, Lilian contó que desde chiquita la acompañó en los escenarios: “Yo cantaba con ella a dúo, pero sólo en reuniones familiares, porque era muy tímida. Gastón fue el más caradura en este sentido, el decidió que quiso estudiar canto y mi mamá lo apoyo desde el principio”, dijo. “Ser su nieto es lo más lindo que me pasó porque supo transmitirme su amor por la música”, agregó Gastón.

A criterio de su familia, la recta final de la artista fue de esplendor total, cuando pisó los escenarios nacionales entre el 2006 y el 2010. En este último año, en la Fiesta Nacional de Corvina, presentó a Gastón por primera vez –en ese entonces con 14 años-, como parte de su legado. A partir de ahí y durante 5 años consecutivos, Gastón fue un artista oficial del festival y se fue su nacimiento como profesional.

Gastón habla de su abuela y se le infla el pecho, creció adorándola y absorbiéndolo todo. Si bien le costó pasar de ser “el nieto de” a que lo reconozcan como el músico Gastón Natan Acuña, logró crear su identidad; aunque aclara: “Para mí es un honor ser el nieto de la Yola Yoli y a la vez significa mucho compromiso”. 

“Mi abuela falleció en el 2010. En ese momento recibo un llamado de King Clave y me propone formar parte de su proyecto ‘La gran fiesta formoseña’. En un principio su intención era que mi abuela lo haga, por eso me buscó en su lugar. Acepté y fue un orgullo”, relató a modo anecdótico. Su abuela no sólo lo puso en la carrera, sino que también le abrió camino, su responsabilidad es transitarlo.

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